Innovar la innovación
Hablando hace poco con un empresario de una firma de componentes electrónicos, él comentaba como en su empresa habían logrado desarrollar una importante ventaja competitiva en el proceso de desarrollo de sus nuevos productos: Integrando el marketing, la ingeniería y el diseño de forma fluida en una línea de procesos.
Me explicaba que: …tomando las herramientas más básicas de estas disciplinas y enlazándolas, obtuvieron una metodología con la que podrían obtener productos mejores, que los de sus competidores, o sea: productos más competitivos, racionalizados, rentables e innovadores. Ante una premisa tan ambiciosa es imposible resistir a hacer la pregunta de: ¿En sí cómo lo hicieron? Sin querer entrar en el detalle, explicaba que: …En Marketing con herramientas como: Las fuerzas de Porter, Portafolio BCG y Marketing Mix Desarrollan la base estratégica y de modelo de negocio. Posteriormente esas restricciones son adaptadas a ingeniería y son introducidas en las matrices de Asit (Versión simplificada del método Triz) y/o en Análisis funcional para conceptos de producto (Fast) o Análisis del valor. Después con esa configuración de criterios y soluciones del producto, posteriormente eran entregadas al diseñador industrial para que las configure de forma estéticamente atractiva y con una interfase amigable para el usuario.
Al planteamiento no entendí donde estaba la diferencia a lo que se hacía y se hace hoy hace más de 30 años de industria y por tanto, no existe tal ventaja frente a los competidores. Además que conceptualmente el planteamiento tiene de base, grandes contradicciones bajo dos perspectivas: 1. Plantear una ventaja competitiva a partir de conocimiento que se ha difundido hasta convertirse en un estándar o commoditiy obsoleto y globalizado, en todo el mundo. (El conocimiento de Business, Marketing y Diseño en todas las universidades del mundo) Y la respuesta fué: ‘…La manera en la que hemos compatibilizado estos conocimientos, es la diferencia, respecto a lo que ya se hace’ Y aquella afirmación justamente daba paso a la segunda contradicción. 2. La suma de conocimientos aislados (una visión unilateral), no nos da respuesta a los fenómenos de mercado y de producto que hoy experimentamos.
Es como querer explicar hoy el universo, sumando la teorías de: La tierra plana + El Geocentrismo + El Heliocentrismo, cada uno de forma aislada y enlazado en forma lineal el proceso. Es decir: Estaríamos resolviendo problemas sistémicos (en estéreo) con herramientas de modulación lineal (monofónicas), en una suma de procesos inconexos.
Así como con las herramientas de Porter, no logramos interpretar la interacción entre las cadenas de valor y las tendencias sociales y tecnológicas y aún los cambios económicos de la globalización. (Ej. La macroeconomizacion de la Microeconomía y viceversa). Por otra parte el marketing mix (Place, Promo, Price, Product y aún sumándole a People), carecen de sentido, cuando intentan analizar las dinámicas de los nuevos conceptos de tienda/retail y el fenómeno de marcas de distribuidor (Marcas blancas/MDD marca de distribuidor) en su lucha frente a marcas convencionales de fabricante.
Así como la matriz BCG hoy no responde para modelos de negocio ‘Convenience’ (como el de Zara/Inditex o Mango), en el cual justamente no existen productos ‘vaca’ o ‘estrella’. Y en las herramientas de ingeniería: Triz/Asit ésta visión ‘Push technology’ no considera las implicaciones de una tecnología (o principio físico) en la cadena de valor y su modelo de negocio y menos en las implicaciones sociales o comportamiento del usuario.
Y finalmente el diseño industrial recibe una lista de condiciones en los cuales la complejidad de poner en orden criterios tan dispares y antagónicos, terminan en una difícilmente viable apuesta estética, que pone en jaque la competitividad del producto y de la empresa en el mercado; Más aún, frente a productos ‘commodity’ de fabricación deslocalizada en países de bajos costos de producción.
Este caos/turbulencia de complejidad aparentemente inabordable, no está dado por el fenómeno en sí; sino por los instrumentos y herramientas con el que abordamos el problema, y nos dan como resultado una percepción caótica. Este fenómeno no se enfrenta sumando modelos o teorías con incompatibilidades irreconciliables.
Ni recurriendo a gurús Magico-Mitológicos del 'pensamiento lateral', la creatividad platónica o todos los apelativos que se le han aplicado a los fenómenos de la inteligencia. (Emocional, Intuitiva, Racional...)
Ni con comités pluridisciplinares y sinérgicos que desarrollan productos débiles y políticamente correctos, de muy bajo riesgo y consensuados bajo performance de mínimos.
Después de esta visión aparentemente poco alentadora del entorno del conocimiento empresarial que hoy poseemos. Hoy tenemos que formularnos, una pregunta: ¿Tenemos que modificar la definición o indefinición de lo que sabemos de innovación y del modelo de aplicación que hoy seguimos? ...Yo opinaría que si.

